Lilly_Cardiología_8ed
El electrocardiograma 91
caudal), mientras que aVL la registra desde la perspectiva de la cara lateral izquierda. Recuérdese que en el estado de reposo las superficies de las células miocárdicas muestran una carga homogé nea, de tal modo que no se detecta actividad eléctrica alguna en las derivaciones externas del ECG y el aparato registra un voltaje nulo. El primer segmento del miocardio ventricular que es estimulado para despolarizarse en cada ciclo cardiaco es la porción media del tabique interventricular, en el lado izquierdo. Puesto que la despolarización invierte la carga celular, la superficie de esa región se vuelve más negativa en com paración con el interior y se genera un potencial eléctrico (fig. 4-10B, flecha ). La corriente inicial se orienta hacia el ventrículo derecho y en dirección inferior. Debido a que la fuerza va alejándose de la región del polo (+) de la derivación aVL, se registra una deflexión negativa inicial en esa derivación. Al mismo tiempo, la fuerza eléctrica se dirige hacia la región del polo (+) de la deriva ción aVF, lo que genera que en esta se registre una deflexión inicial positiva . Al tiempo que la onda de despolarización se extiende por el miocardio ventricular, ocurre una progresión de los vectores eléctricos netos, la cual se ilustra mediante una serie de flechas en la figura 4-10. Una vez que las paredes laterales de los ventrículos se despolarizan, las fuerzas eléctricas del lado izquierdo más grueso rebasan las que se ubican a la derecha. Es así que la orientación de la flecha se dirige cada vez más hacia el ventrículo izquierdo (en dirección hacia la izquierda y atrás). Una vez que la despolarización se completa, los miocitos cuentan de nuevo con una carga homo génea, no se genera alguna fuerza eléctrica neta adicional y el voltaje del registro del ECG recu pera su valor inicial en las dos derivaciones. Por lo tanto, en este ejemplo de despolarización en el corazón normal, la derivación aVL inscribe una onda Q pequeña inicial, seguida por una onda R alta. Por el contrario, en la derivación aVF existe una deflexión positiva inicial (onda R), seguida por una onda S negativa. La secuencia de la despolarización ventricular puede examinarse de manera similar en el plano transversal (horizontal) del cuerpo a partir de las seis derivaciones precordiales (torácicas; fig. 4-11). Una vez más, debe recordarse que la primera región en despolarizarse es la porción media del tabique interventricular en el lado izquierdo. La despolarización procede de ahí hacia el ven trículo derecho (que tiene una posición anterior al ventrículo izquierdo), luego hacia el ápice car diaco y, por último, alrededor de las paredes laterales de ambos ventrículos. Puesto que las fuerzas iniciales se dirigen en sentido anterior –esto es, hacia el polo (+) de V 1 –, la deflexión inicial regis trada en la derivación V 1 es positiva. Estas mismas fuerzas iniciales se alejan de V 6 (adyacente a la pared lateral del ventrículo izquierdo), de manera que en ese sitio se registra una deflexión negativa inicial. Al tiempo que la onda de despolarización se extiende, las fuerzas eléctricas del ventrículo izquierdo rebasan las del derecho, y el vector se desplaza en dirección posterior hacia la región muscular más prominente del ventrículo izquierdo. Conforme las fuerzas se alejan de la derivación V 1 , la deflexión en ella se vuelve negativa , en tanto que adquiere una mayor positivi dad en la derivación V 6 . Las derivaciones V 2 a V 5 registran pasos intermedios de este proceso, de tal modo que la onda R se hace progresivamente más alta desde la derivación V 1 hasta la V 6 (fig. 4-11E), un patrón denominado progresión de la onda R . De forma característica, la altura de la onda R supera la profundidad de la onda S en la derivación V 3 o V 4 ; la derivación en la que esto ocurre se conoce como derivación de transición .
INTERPRETACIÓ N DEL ELECTROCARDIOGRAMA
Desde el punto de vista técnico, el ECG se registra en una cuadrícula especial formada por líneas que se separan 1 mm entre sí, tanto en dirección horizontal como vertical. Cada quinta línea tiene un mayor grosor para facilitar la medición. En el eje vertical, el voltaje se mide en milivoltios (mV), y en el papel estándar cada línea de separación de 1 mm representa 0.1 mV. El eje horizon tal representa el tiempo. Puesto que la velocidad de registro estándar es de 25 mm/s, cada división de 1 mm corresponde a 0.04 s y cada línea gruesa (5 mm), a 0.2 s (fig. 4-12).
Durante el registro, el electrocardiógrafo filtra el ruido eléctrico del equipo circundante y las señales fisiológicas (p. ej., la respiración y la actividad muscular), de modo que solo se registra la actividad cardiaca subyacente. Los pacientes deben permanecer inmóviles durante el registro para obtener una calidad de trazado óptima y evitar artefactos eléctricos no deseados, que dificultan la interpretación. Copyright © 2026 Wolters Kluwer, Inc. Unauthorized reproduction of the content is prohibited.
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